lunes, 28 de junio de 2010

[Años después, la historia continúa.]

Algo hace tiempo venía diciéndome "Vuelve". Vagué por algunos rincones preguntándome dónde tendría que volver, pues he abandonado bastantes lugares en el último tiempo.
Dando botes y botes, llegué a la antigua publicación de mi adolescencia (me permitiré decir que ya no soy un adolescente, o al menos no soy el mismo adolescente que fui en ese entonces). Decidí revivirlo, pero entre cambiarlo desde allí, preferí comenzar desde cero, otro nombre, otro perfil, pero sin olvidar lo que fui. Aproveché una herramienta cibernética para importar todos los contenidos antiguos del blog anterior.
Me entretuve por un par de horas releyendo todo lo que comenté en el pasado. La última vez que escribí tenía unos 16 años, estaría en tercero medio, no tendría ni siquiera decidido cuál iba a ser la profesión a la que me dedicaría principalmente. Ahora heme aquí, con una mochila mucho más llena.
Sin duda, han acontecido eventos importantes en mi historia. Ahora me miro al espejo, con ojeras más grandes, 20 años, licencia de conducir (aunque prácticamente no la ocupe), ya en mi tercer año de medicina, emparejado,(no como oveja, no tengo críos, sin como se diría "estoy pololeando"), quizá lo más grave es que tenga la imagen de mi madre fallecida y en el alma toda la pena que ello me ha significado.
Nada más quisiera entregar un atisbo, un esbozo de lo que me ocurre ahora, espero dejar más de algún pensamiento, antes de que vuelva a desaparecer entre los códigos binarios.
Aún, eso sí, sigo pegado en el verde. Muy pegado.

[Renovación.]

lunes, 31 de julio de 2006

[Días de Sombra.]

Es difícil resumir un día. Más de un mes es un sueño. Dejo lo que ha sucedido en este tiempo a tu imaginación, tal vez a tu agudeza de mente, quizás a tu indiferencia. Serás tú quien decida eso. Por mi parte, he decido revivir mi blog por ser una forma voluntaria de leer acerca de lo que sucede conmigo. No quiero seguir presionando a la gente. Gracias por leer esto.
Ayer me detuve un poco pensar. ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué sucede que pareciera que mi universo volviera a girar en torno a un solo punto desde el cual todo se ve apagado, sombrío, inútil, inexistente? Como escuché en una historia recientemente, llega un momento en el que un hombre razonable sabe que ha cometido un error y que es hora de devolverse. Me pregunto si seré un hombre razonable.
Siempre lo he creído así
no sabría explicar por qué, pero ahora que sostengo admirado en mis manos, una brasa ardiendo; ahora que cuelgo sobre un precipicio afirmándome de una espinosa rama de rosas, no sé qué hacer. Mi duda es si es de los hombres razonables, reprimir los sentimientos, abandonarlos porque no tienen causa, porque provocan dolor, aunque después de todo el sentimiento sea algo hermoso. Si es así, por primera vez en mi vida, no sé si quiera ser un hombre razonable.
Por ahora, no soltaré la rama hasta que la última rosa esté marchita, no soltaré la brasa hasta que se haya apagado.

[Algarabía.]

viernes, 3 de marzo de 2006

[Levantando Muertos]

No puedo revivir a mis parientes fallecidos, pero sí puedo revivir un blog abandonado. Claro, como yo mismo lo digo, no puedo andar por la vida dejando cosas inconclusas. Y esto no se ha concluido.
Como mucha gente, pensé que en las vacaciones tendría mucho tiempo para mantener actualizado mi pequeño espacio en internet. Como ustedes pueden ver, no fue así. Fue una mezcla, en realidad, pero los resultados están a la vista.
Este verano fue un tiempo importante. A mi parecer, terminé con una etapa importante y muy marcadora de lo que soy y de lo que seré en el futuro. Fue un proceso de dos años aproximadamente, en donde pasé por varias sub etapas donde algunos de los elementos más constantes fueron un odio al mundo y a la manera de hacer sociedad del mundo occidental y fundamentalmente chileno por estos días, el odio a lo que hice en el pasado, un sentimiento de soledad cumpulsivo, crueldad con la gente y otras cosas por el estilo... El auténtico antagonista de muchas vidas, al parecer.
Pero pasó. Y pasó casi mágicamente al pasado. Se fue, o mejor dicho, logré sacar de mi vida aquello que provocaba el dolor y, por ende, el resto de los problemas. En su lugar, mucha tranquilidad, estabilidad, ganas de hacer cosas por la vida, de aprovechar las oportunidades y casi la entereza de mi aceptación de mí mismo. Falta por avanzar, pero está bien para mí mientras aún tenga tiempo en esta tierra. Nadie es perfecto y no se puede estar más cerca de eso teniendo 16 años. Eso sí. Lo de la edad es importante todavía jejeje. Hasta me di el lujo de usar esa onomatopeya que tanto detesto en escritos, para mi gusto, formales.
Aún así, uno nunca deja de tener problemas, por algo tiene gracia estar vivos, es decir, nunca esperé no tenerlos; empero, la situación cambia cuando el problema nunca esperó tenerse y no se sabe cómo enfrentarlo... Resulta irónico, a veces, entrar a pensar en ello. Les adelantaré que nuevamente es con la gente.

Por ahora, sólo he despertado a mi pequeña publicación. Luego vendrá retomar lo de fondo.
Saludos a todos por ahora y gracias por su tiempo.

[Insisto...]